26/06/2009
En: Marketing, Periodismo
El periodismo puede tener muchas caras, y ahora cualquier internauta se puede sumar tanto a las buenas como a las malas de la comunicación: un total de 69.600.000 entradas en la red, más que George Bush, más que Obama, tres veces más que Cristiano Ronaldo, nos dan una primera aproximación de la trascendencia mediática de la figura de Michael Jackson. Las más de 61.000 noticias recientes reflejan la magnitud de la triste noticia sobre su muerte.
Por supuesto, ya han salido a hablar quienes, de puro próximos a él, se venían oliendo un trágico final. Pero las conspiraciones se inventaron hace mucho tiempo. La película Amadeus, en la que el verdadero protagonista era el malo, reflejaba cómo Antonio Salieri se atribuía la responsabilidad de la muerte del compositor. La cochina envidia le había empujado a adelantar su final sometiéndole a las más duras presiones en una Viena imperial, pero de dimensión casi provinciana.
¿Qué presiones no habrá soportado alguien del que se conocía a nivel planetario, de forma instantánea, cada uno de sus movimientos? Observemos el fenómeno mediático desde una perspectiva profesional para sacar el éxito del personaje creado por el marketing y/o calidad del producto musical.
