26/10/2009
En: Periodismo

Como cada año por estas fechas, Reporteros sin Fronteras acaba de presentar su clasificación mundial de la libertad de prensa. El informe se basa en las respuestas proporcionadas por centenares de periodistas y expertos en medios de comunicación de todo el planeta. El secretario general de la organización, Jean-François Julliard, constata con inquietud que algunas democracias pierden, año tras año, puestos en la clasificación: “Europa debe demostrar ejemplaridad en materia de libertades públicas. ¿Cómo denunciar las violaciones cometidas en el mundo si es irreprochable en su propio territorio?”
Aunque los 13 primeros puestos siguen ocupados por países de este entorno, otros como Francia, Eslovaquia o Italia siguen perdiendo puestos, en favor de jóvenes democracias africanas (Mali, Sudáfrica, Ghana) o latinoamericanas (Uruguay, Trinidad y Tobago). España, en el puesto número 44, no es ajena a estas denuncias.
En el furgón de cola, Irán ha llegado a las puertas del denominado “trío infernal”, todavía compuesto por Turkmemistán (173º), Corea del Norte (174º) y Eritrea (175º), donde se ha silenciado tanto a la prensa que actualmente no existe.
Uno de los aspectos más positivos subrayados por RSF es que Estados Unidos ha remontado 16 puestos, hecho que atribuye a la llegada del nuevo presidente Barack Obama y su actitud menos belicosa que la de su predecesor respecto a la prensa.
