Si concilia tu Jefe concilias tú

conciliarSegún un estudio de la escuela de negocios de la universidad de Navarra, IESE, si concilia tu jefe concilias tú, es decir, si tu superior tiene familia aumentan considerablemente tus posibilidades de poder pasar más tiempo con los tuyos.

Uno de los frenos más importantes a la natalidad en nuestro país es el problema del equilibrio entre la vida familiar y la vida laboral. Horarios inflexibles y jefes con un modelo de gestión “chapado a la antigua” en la que se cree que más horas se traducen necesariamente en mayor rendimiento siguen siendo una realidad en nuestro país, pero las cosas están cambiando. Parece ser que en aquellas empresas en las que la persona encargada de la gestión tiene una familia a su cargo se funciona con horarios pensados para poder dedicar tiempo a los hijos, o sencillamente, aquellos que no tengan dscendencia, para poder realizar otras actividads, leer, hacer deporte, acudir a cursos de formación… no en vano el estudio del IESE pone de relevancia el que entre los 35 y los 50 años los empleados se muestren más satisfechos con el equilibrio entre vida laboral y familiar cuando su jefe es una mujer, y no es casualidad.

El ejemplo perfecto ejemplo lo encarna Iberdrola, con un horario de 7:30 a 15:30 (con media hora de flexibilidad en la entrada o en la salida) que parece haber calado entre los empleados, además de suponer un ahorro considerable para la empresa en términos de agua, luz, calefacción o aire acondicionado, informática… Lo mismo ocurrió en IBM, donde se fijó las tres de la tarde como hora última de salida, esquema implantado por Amparo Moraleda, una de las tres altas ejecutivas con familia junto a Rosa García (Microsoft) y Ana Patricia Botín (Banesto) que ayudaron al exministro Montilla en 2004 a redactar el Plan Concilia.

 

Y es que no es tan difícil, se trata de tomar ejemplo de nuestos vecinos europeos para intentar hacer la vida de los empleados con familias más sencilla y más agradable, si lo que queremos es que los índices de maternidad levanten un poco la cabeza. El ejemplo más claro es el del ministro de integración y viceministro de empleo sueco Erik Ullenhag, el cual cuida de sus dos hijos en edad escolar pues su esposa vive ahora en Israel tras haber aceptado una muy buena oferta de trabajo.

Es cierto que no es un caso común, y que depende, en parte, de la profesión que se desempeñe el que se puedan compatibilizar más fácilmente los horarios familiares y laborales, pero parece que ésta se perfila como la mejor solución para nuestra exigua tasa de natalidad: Conciliar.

 

Fuente: El País.com link: El País

 

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