¿Y tú, eres un OOOR o un OAH?

post-sobre-horarios-en-china-y-en-europaNo, no estamos hablando de dos razas de seres salidos de la última película de la Guerra de las Galaxias, si no de dos formas de entender los negocios, los horarios y la vida en general, que se resume perfectamente en aquella vieja, pero hoy más que nunca en boga, de ¿vives para trabajar o trabajas para vivir?

“El mundo se divide en dos mitades: los que no abandonarán su rutina de un horario de 9.00 a 18.00 y los que su horario para hacer negocios está abierto a todas horas (piensa en los países asiáticos). Puede que no nos guste, pero ¿podrá Oriente con Occidente en contratos, riqueza y prestigio?”. ¿Qué pasará con la conciliación de la vida laboral y personal tan traida a debate ahora en Occidente?Esta frase extraida de un artículo escrito por Tyler Brûlè, editor de la revista inglesa Monocle y columnista del Financial Times, nos enfrenta con la nueva realidad dentro de las empresas, los que trabajan sólo las horas que figuran en su contrato y los que están dispuestos a trabajar todo el día. Y no resulta sorprendente que sea el modelo OOOR (por Out-Of-Office-Reply, esos mensajes automáticos que informan de que no estamos en la oficina en ese momento) el que más funcione en Occidente mientras que el trabajador tipo OAH (Open-All-Hours) es el predominante en los países asiáticos; después de todo lo vemos en el día a día de nuestras ciudades, ¿quién no tiene cerca de su casa una tienda de alimentación que abre todos los días en horarios increíblemente dilatados regentada por ciudadanos chinos?.

Ésto debería hacernos reflexionar sobre hacia dónde se dirige el mundo de los negocios, porque esta nueva forma de pensar de los OAHs que se impone en Asia acabara llevándose por delante las jornadas laborales con principio y fin.

Según Brûlè, “En un mundo que ya se ha fracturado por muchas líneas ideológicas, la jornada laboral se va a convertir en un nuevo campo de batalla que no solo enfrentará a consultores de Recursos Humanos contra CEOs maniáticos (o sindicatos contra ministros de trabajo). Los continentes competirán por la supremacía moral, y también económica, en el debate del trabajo versus el descanso” es decir, los horarios laborales se convierten en un arma de competitividad para los diferentes continentes, y en esa batalla por los horarios parece que, si seguimos siendo OOORs tenemos todas las de perder.

Fuente: Revista Esquire

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