09/03/2010
En: Empresas, Periodismo
Probablemente esta es la pregunta que se están haciendo muchos internautas, ¿merece la pena la suscripción a los servicios online Orbyt del diario El Mundo?
Después de dos días de probarlo con las limitaciones que ha impuesto el medio (muchos vídeos, incluído el explicativo no es posible visualizarlos sin estar previamente registrado), y sin poder probar el funcionamiento de la aplicación para iPhone (sólo disponible a partir de mañana cuando el servicio ya será exclusivamente de pago), no puedo decir que me hayan convencido.
Los contenidos son buenos, y es muy interesante poder acceder a todas las ediciones y revistas del grupo, pero la comodidad de leer formato periódico online se resiente por motivos prácticos a pesar de que la herramienta es francamente buena, aunque flash dependiente lo que hace que no se pueda consultar de momento desde móvles Android.
Tampoco me convence que la cuarta parte del esfuerzo de Orbyt se lo lleven promociones y concursos. El tiempo dirá si tiene éxito, yo no descarto convertirme en suscriptor, pero no hay necesidad de correr.


“El problema es que los periodistas tienen una mala fama acumulada que se han ganado a pulso, lamentablemente”. Así se manifestaba un buen amigo al hablar de la profesión. Por más que tratara de explicar los esfuerzos que muchos miembros de este colectivo dedican a diario para desempeñar su actividad con calidad y rigor, lo que pesa es su percepción. La buena noticia es aquél “lamentablemente” con que apostillaba esta afirmación, haciendo constar, a mi juicio, un notable interés en que la situación revierta.
Bajo el lema “El periodismo no se vende; el periodismo se compra”