14/04/2010
En: Iniciativas, Periodismo, internet
A pesar de los cierres de diarios online (Factual y Soitu con los casos más recordados) y las dificultades económicas de los medios de comunicación escritos, hay quien se atreve a impulsar nuevos proyectos en el periodismo online.
Si hace poco salió a la Red Cuartopoder, hoy se ha abierto al público la última iniciativa de periodismo en internet, República. Bajo el nombre completo de “República de las ideas” y con el lema “Diario de opinión e influencia”, abanderado por firmas reconocidas en los medios de comunicación españoles, pretende hacerse un hueco en este sector tan competido y competitivo.
Algunas de las personas que están detrás del proyecto son Pablo Sebastián, José Oneto o Jaime Peñafiel.
Tras leer República no puedo decir que tenga la sensación de leer algo nuevo o que se diferencie de otras iniciativas periodísticas y nadie puede asegurar que conseguirá captar lectores fieles. De momento parece que los patrocinadores están dispuestos a probar (se pueden ver grandes marcas anunciándose en sus páginas).
En cualquier caso todo medio de comunicación nuevo es bienvenido.

¿No resulta llamativo que un medio de comunicación no sepa comunicar? Importantes grupos multimedia se están quedando atrás por lo que respecta a nuevas tecnologías e interrelación con su público objetivo a través de la red; no logran conectar con las nuevas generaciones de lectores. Uno de los motivos podría ser su profundo desconocimiento del modo Internet. Por otro lado, empresas mucho menos poderosas están convirtiéndose en referencia dentro de este mercado, con la ayuda de originales propuestas que valen algo más que dinero.
Además de informar, los medios de comunicación tienen la responsabilidad de transmitir a la sociedad aquellos valores más positivos para la convivencia. La
Probablemente esta es la pregunta que se están haciendo muchos internautas, ¿merece la pena la suscripción a los servicios online Orbyt del diario El Mundo?
“El problema es que los periodistas tienen una mala fama acumulada que se han ganado a pulso, lamentablemente”. Así se manifestaba un buen amigo al hablar de la profesión. Por más que tratara de explicar los esfuerzos que muchos miembros de este colectivo dedican a diario para desempeñar su actividad con calidad y rigor, lo que pesa es su percepción. La buena noticia es aquél “lamentablemente” con que apostillaba esta afirmación, haciendo constar, a mi juicio, un notable interés en que la situación revierta.