19/03/2009

En: Periodismo, Publicidad

Gramática y publicidad, por fin de la mano. Si hasta la fecha esta última se ha permitido numerosas transgresiones del lenguaje en aras de una mayor creatividad, a partir de ahora se buscará el respeto con nuestro principal vehículo de comunicación. Los creativos publicitarios han establecido un hito importante en la historia del sector en España, al suscribir un Manifiesto de defensa del buen uso del idioma español en los anuncios y mensajes comerciales. Dentro de la libertad de expresión y del respecto a la creatividad de los agentes involucrados en el proceso de elaboración de los anuncios y campañas publicitarias, “se pretende poner de manifiesto la importancia y relevancia de tales mensajes y su repercusión en la sociedad”.

El manifiesto, promovido por la Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA), ha sido firmado por un total de veintisiete instituciones, entre ellas la Academia de Publicidad, asociaciones de anunciantes, empresas publicitarias, agencias de publicidad, de medios, productoras de cine publicitario, directivos de comunicación y otras asociaciones relacionadas con la industria publicitaria en diferentes ciudades y comunidades autónomas.

Este documento recoge como eje principal la libertad de expresión del trabajo del creativo, unida al respeto por las normas gramaticales y al cuidado en la utilización de extranjerismos. Los publicitarios españoles se muestran convencidos de que un mensaje comercial que hace un uso correcto del español llegará mejor a los consumidores y cumplirá mejor sus objetivos.

Por su parte, el director de la Real Academia Española de la Lenguay presidente de la Fundéu BBVA, Víctor García de la Concha, ha defendido la necesidad de “anunciar calidad en un español de calidad”. El propio De la Concha comparó a los publicistas con los pregoneros al manejar los recursos de la retórica, entre ellos, el de la desviación del lenguaje ordinario. Y es ahí donde se encuentra el peligro, “en ceder a la tentación fácil de desviarse de la norma de corrección, con construcciones incorrectas, con ortografías heterodoxas, con expresiones banales”.


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