27/08/2009
En: Periodismo
“La ética periodística es una bandera que hay que levantar cada día para mantener el prestigio y la credibilidad y así prevenir la desaparición de la profesión”. Así lo asegura la presidenta de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), en la presentación del curso “Aproximación de los periodistas al dolor”, que se celebra en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.
Magis Iglesias hizo referencia al momento de incertidumbre que atraviesa el oficio, embarcado en una crisis coyuntural y de modelo, y dijo que para que el ejercicio del periodismo no se convierta en irrelevante “los periodistas tenemos que ofrecer valor añadido en nuestras informaciones a la sociedad y eso significa aportar credibilidad y rigor”.
Instó a recuperar el prestigio profesional y el respeto de la ciudadanía y señaló una vía para lograrlo: “Asumir responsabilidades y renuncias para no caer en la tentación de convertir en espectáculo la información”. La presidenta también hizo mención a la polémica por la filtración de la identidad del donante del transplante de cara realizado en Valencia la semana pasada y recordó que los periodistas tienen la obligación de cumplir la ley y no desvelar los datos del fallecido.
Criticó las filtraciones y acusó a las instituciones sanitarias por su ansia de notoriedad, lo que les llevó a cometer la imprudencia de facilitar más datos de los oportunos. Sin embargo, subrayó que los medios de comunicación tienen la última palabra para su publicación.
“Está claro que, para conseguir la mejor información y la más fiable, no por ello debemos necesariamente causar más dolor a las víctimas en situaciones de crisis”. “¿Hasta qué punto los familiares de las víctimas del accidente de Spanair tienen derecho a pedir la no emisión de imágenes del siniestro?”, cuestionó. “¿No insensibilizamos así a la sociedad para pedir medidas que eviten que algo así vuelva a repetirse?”, se preguntó.
