27/10/2009

En: Periodismo

La Asociación de la Prensa de Madrid recoge un interesante artículo de Miquel Roca publicado en La Vanguardia, el 19 de octubre, en el que analiza la confusión entre información y opinión que, cada vez más, se está produciendo en los medios de comunicación de nuestro país, así como el hecho de que las noticias se pongan al servicio de lo macabro o de lo sorprendente.

El popular abogado señala que, a pese a las preocupaciones reales de los ciudadanos, que en estos momentos se centran en el paro y la economía, se habla de ello muy de vez en cuando: “La pasión se reserva para los escándalos, las manifestaciones, las trifulcas partidistas, las actuaciones policiales y la salsa rosa”, para concluir que “hay una gran distancia entre el mundo real y el de la política”, responsabilidad que corresponde tanto a los profesionales de esta actividad como al conjunto de los medios de comunicación.

El paradigma máximo de esta búsqueda de lo espectacular, acompañado de una falta total de ética, lo hemos vivido algunos días atrás, cuando unos padres reclamaban la colaboración de todos para rescatar a su hijo de un globo en que supuestamente se encontraba atrapado. En esta ocasión los medios fueron víctimas del engaño, cegados por la necesidad de encontrar relatos cada vez más increíbles. Los causantes de este auténtico escándalo se sienten ahora “perseguidos por los medios”.

Deja un comentario