31/08/2009
En: Periodismo
Diez años después de su entrada en el mercado español, los diarios gratuitos han logrado hacerse un hueco frente a los medios de comunicación tradicionales, desde donde se miraba esta iniciativa con recelo, y muchos de cuyos grupos editoriales han llegado a lanzar sus propias ediciones de distribución callejera.
Su aparición ha generado un sinfín de debates sobre si contribuyen a reducir las ventas de los periódicos de pago, aunque en mi opinión, éstos han perdido, más bien, su capacidad para conectar con el lector medio. Hay quien piensa que su calidad es limitada y su capacidad de análisis casi inexistente, pero lo cierto es que son muchos los ciudadanos que se han acostumbrado a leer la actualidad gracias a su llegada, y eso es de por sí un valor.
El presidente de la Asociación Española de Editoriales de Publicaciones Periódicas (AEEPP) y director del diario 20 minutos, Arsenio Escolar, ha reivindicado “el relevante papel social que desempeñan los diarios gratuitos en las sociedades modernas”, en el marco del curso Periodismo del siglo XXI: nuevos formatos para nuevos tiempos, celebrado en la Universidad Rey Juan Carlos.
“Los gratuitos nos hemos convertido en España en un bien público. Hemos sido buenos para todos: lectores, anunciantes, impresores, para la profesión, para la democracia y el sistema de libertades… Incluso para los diarios de pago, aunque algunos aún no lo vean”, argumentó. “Fomentamos la lectura; permitimos un mejor y un mayor acceso a la información, la cultura, la participación social y los hábitos democráticos; creamos tejido cívico”. Escolar reclamó, además, a las autoridades que no discriminen a los gratuitos ni en el acceso a la información ni en el reparto de la publicidad institucional.
