14/08/2009
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¿Cómo una marca líder puede atenuar el empuje de su principal competidor? Una posible respuesta sería atacar sus puntos más débiles o bien potenciar la propia imagen. En definitiva, convencer al consumidor de que un producto es mejor que el otro, y evitar que la respuesta del adversario sea más eficaz.
Pero, ¿cómo competir en igualdad de condiciones si el rival no tiene rostro ni imagen definidos? La batalla de las grandes firmas de alimentación frente a las marcas blancas supone un nuevo escenario en que los dos contendientes aspiran a ganar cuota con estrategias asimétricas.
Más de 30 compañías líderes de los mercados de alimentación se han lanzado a defender el valor de sus marcas frente a las marcas blancas, informa Expansión. Las marcas blancas representan ya el 34% del mercado, gracias a que, como media, resultan casi un 40% más económicas que sus competidoras.
Se trata de una pérdida más que considerable para las grandes enseñas, que, a través de Promarca, han apostado por realzar sus principales valores: calidad e innovación. La campaña está formada por siete spots para televisión, cuatro piezas para prensa y dos para publicidad exterior. Se discute, no sin ironía, si el coste lo han asumido las propias compañías o los medios de comunicación para atraer publicidad a sus maltrechas cuentas de resultados. Trata de responder al rotundo crecimiento que las enseñas de los distribuidores han venido presentando en los últimos años, y que con la crisis se ha tornado exponencial.
Empresas como Danone no pone todos los huevos en la misma cesta. La firma de origen francés ha anunciado que baja sus precios hasta un 25%.
