06/11/2009
En: Comunicación, Periodismo
¿Hacia un Colegio Profesional que aglutine a los profesionales de la comunicación? Son numerosas las voces que vienen reclamando la constitución de un organismo que unifique criterios y contribuya a dignificar la actividad del periodista, evitando intromisiones y persiguiendo las malas prácticas y abusos cometidos.
Por el momento el presidente de la Asociación de Directivos de Comunicación (Dircom), José Manuel Velasco, y el presidente de la Asociación Española de Editoriales de Publicaciones Periódicas (AEEPP), Arsenio Escolar, han firmado un acuerdo de colaboración por el que ambas organizaciones se asocian recíprocamente, con representación mutua en sus Juntas Directivas. El convenio, que tiene una duración de dos años prorrogables, supone la colaboración en la realización de actividades como jornadas, seminarios, congresos y talleres, con ventajas para los miembros de ambas asociaciones.
Por otra parte, la AEEPP y la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) se han comprometido a trabajar de manera coordinada en la defensa del sector periodístico y editorial. Entre los aspectos principales en los que ambas asociaciones aunarán esfuerzos figuran las relativas a ayudas a la prensa, derechos de autor y fomento de la lectura.
Ambas asociaciones proponen la creación inmediata de una mesa del sector en el que las administraciones públicas y todos los agentes discutan sobre estas medidas y cualesquiera otras que ayuden a salir de la crisis.
27/08/2009
En: Periodismo
“La ética periodística es una bandera que hay que levantar cada día para mantener el prestigio y la credibilidad y así prevenir la desaparición de la profesión”. Así lo asegura la presidenta de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), en la presentación del curso “Aproximación de los periodistas al dolor”, que se celebra en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.
Magis Iglesias hizo referencia al momento de incertidumbre que atraviesa el oficio, embarcado en una crisis coyuntural y de modelo, y dijo que para que el ejercicio del periodismo no se convierta en irrelevante “los periodistas tenemos que ofrecer valor añadido en nuestras informaciones a la sociedad y eso significa aportar credibilidad y rigor”.
Instó a recuperar el prestigio profesional y el respeto de la ciudadanía y señaló una vía para lograrlo: “Asumir responsabilidades y renuncias para no caer en la tentación de convertir en espectáculo la información”. La presidenta también hizo mención a la polémica por la filtración de la identidad del donante del transplante de cara realizado en Valencia la semana pasada y recordó que los periodistas tienen la obligación de cumplir la ley y no desvelar los datos del fallecido.
Criticó las filtraciones y acusó a las instituciones sanitarias por su ansia de notoriedad, lo que les llevó a cometer la imprudencia de facilitar más datos de los oportunos. Sin embargo, subrayó que los medios de comunicación tienen la última palabra para su publicación.
“Está claro que, para conseguir la mejor información y la más fiable, no por ello debemos necesariamente causar más dolor a las víctimas en situaciones de crisis”. “¿Hasta qué punto los familiares de las víctimas del accidente de Spanair tienen derecho a pedir la no emisión de imágenes del siniestro?”, cuestionó. “¿No insensibilizamos así a la sociedad para pedir medidas que eviten que algo así vuelva a repetirse?”, se preguntó.
08/07/2009
En: Periodismo
Los medios de comunicación no están siendo ni mucho menos, inmunes a la crisis. Ni siquiera los grandes grupos mediáticos están escapando a los efectos de una publicidad mermada, una de cuyas primeras consecuencias afecta a sus plantillas de trabajadores. Nos encontramos, pues, ante una situación delicada, ante la que las autoridades públicas podrían o están de hecho reaccionando con ofertas de ayudas económicas, entre las cuales quizá la más llamativa es la renuncia, por parte del Gobierno, a contratar anuncios en la televisión pública. Pero, ¿hasta qué punto esta contribución podría requerir una contraprestación en forma de apoyo mediático?
La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) ha manifestado su rechazo a las ayudas directas a la prensa, condicionando la concesión de subvenciones públicas al mantenimiento del empleo en los medios de comunicación y al “desarrollo de proyectos empresariales que garanticen su viabilidad”. Así lo defendió la presidenta de esta organización, Magis Iglesias, en el marco del curso de verano La prensa en crisis: hacia un cambio de modelo, que se celebra estos días en la Universidad de Málaga. Iglesias defendió que las ayudas directas “resultan letales para la independencia de los medios de comunicación y que, en buena parte, han sido culpables de la inflación de medios que padecemos”.
La presidenta de FAPE coincidió en su análisis con el director de la consultora de comunicación Llorente&Cuenca y ex director del diario ABC y, José Antonio Zarzalejos, en criticar a las empresas periodísticas que hoy se lamentan por los efectos de la crisis sobre sus cuentas de resultados “y no supieron guardar en épocas de vacas gordas”.
El broche final de la jornada vino dado por una mesa redonda sobre la regulación de la profesión, durante la que Magis Iglesias urgió la aprobación del Estatuto del Periodista Profesional, como también reclamó la secretaria general del Sindicato de Periodistas de Andalucía, Lola Fernández. En un mismo contexto, la presidenta de la FAPE apeló a la responsabilidad de los periodistas para hacer frente a la crisis de la prensa, que desde noviembre del pasado se ha cobrado 2.425 puestos de trabajo del sector, según datos recogidos en el Observatorio de la Crisis en los Medios que coordina la FAPE.
26/04/2009
En: Comunicación, Periodismo
La Junta Directiva de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) ha solicitado al Ejecutivo, a través de una reunión mantenida con la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, la adopción urgente de medidas para proteger al periodismo frente la crisis, con el fin de que el acusado descenso de la publicidad no repercuta en la pérdida de más puestos de trabajo.
En respuesta a esta demanda, la vicepresidenta se comprometió ante la presidenta de FAPE, Magis Iglesias, el secretario general de la Federación, Javier Arenas, y otros cinco de los miembros de su Junta Directiva, a informar y consultar a la FAPE antes de que el Gobierno adopte cualquier decisión que pueda afectar al sector. De este modo, los periodistas dejarán oír su voz en el diseño de perspectivas futuras.
El calendario de conversaciones fija una reunión semestral y una vía de comunicación directa y constante entre la Federación y la Subsecretaría de Presidencia. Los asuntos fundamentales que se analizarán en estos encuentros se centran en la situación laboral de los periodistas y las ayudas públicas a los medios de comunicación en crisis, la financiación de Radio Televisión Española y la ley del Audiovisual y la de Acceso a la Información Pública, que el Gobierno prevé legislar en el plazo de un año.
El Ejecutivo someterá a la FAPE los borradores de estas normas para que los periodistas hagan sus aportaciones.
En cuanto al Estatuto del Periodista, De la Vega se comprometió a impulsar la aprobación en el Parlamento del texto que la FAPE redacte buscando el consenso del sector.