16/06/2010
En: Actualidad, Comunicación, Redes Sociales, internet
Los medios sociales (Social Media) han venido para quedarse. No son una moda pasajera.
Las empresas son conscientes de ello y desde las más grandes e importantes (que quieren seguir siéndolo) a las más pequeñas (que quieren serlo) ya hay un buen número de ellas que se han lanzado a utilizar estos nuevos medios de comunicación que proporciona la web 2.0.
Pero no sólo las marcas y empresas han visto el potencial de comunicación y difusión de estos medios. Otras organizaciones como ONG, administraciones públicas… y los partidos políticos intentan estar presentes en estos medios. Probablemente las primeras están teniendo mucho más éxito que los últimos… ¿de verdad?
Ya son varias las iniciativas que desde los perfiles que los partidos tienen en Facebook y Twitter han puesto en marcha. La repercusión que han tenido, si la medimos por el número de miembros, usuarios y seguidores afines que han logrado, no es mayor que la que consiguen marcas comerciales medias… ¿por qué?
- Al menos en España, la diferencia de pensamiento político puede llegar a ser determinante sobre la percepción u opinión que tenemos unos de otros. Etiquetarse en este tipo de iniciativas implica dar a conocer a todos los contactos de la red tu afiliación política.
- La mayoría de las conversaciones sobre política terminan girando hacia una crítica destructiva: como no nos ponemos de acuerdo en lo que va bien, derivamos hacia lo que está funcionando mal. Y en este tiempo de crisis, sí encontramos puntos en común seamos del partido que seamos. Es difícil mantener una buena reputación online a un portal político si la mayoría de las conversaciones expontáneas que se generan en sus canales son destructivas.
- Aunque para muchas empresas el desembarco en los medios sociales les ayuda a limpiar o mejorar su imagen, en el caso de los partidos políticos el grado de desencanto y la falta de confianza es tal que con poco que se moderen los debates o se quede alguna pregunta sin responder, el efecto es contraproducente y alimenta la sensación de engaño.
Así que la conclusión podría ser que en tiempos de crisis los ciudadanos le dan la espalada a los partidos, aún incluso en los medios sociales. Pero ¿es sólo aquí en España? Precisamente fue a partir de una situación similar en Estados Unidos como su actual presidente hizo de los medios sociales una de sus principales herramientas de campaña…

Un dicho tradicional dice que “Dios nos ha dado dos orejas y una boca para que escuchemos el doble de lo que hablamos”.