21/08/2009

En: Periodismo

Conste que el propósito de mi particular cruzada contra los malos hábitos periodísticos no obedece al propósito de destruir la credibilidad de la profesión. Mi ambición es dignificar esta actividad, lo que repercutirá, sin duda, en una valoración social de sus profesionales. Para ello es preciso detectar y apuntar con el dedo toda mala práctica para poder evitarla en el futuro.

En el caso que nos ocupa el lío ha surgido en el Reino Unido, donde periodistas de diversos medios han hecho uso indebido de la información suministrada por un joven seguidor del Middlesbrough. Leon Ward, así se llama este electricista de 23 años, atribuyó al club de sus amores el fichaje de Rajko Purovic, un futbolista serbio de futuro prometedor.

Pese a las escasas dificultades que hubiera supuesto el comprobar la no existencia del aludido, la noticia no tardó en difundirse entre todos los medios relacionados con el deporte. Los mismísimos Daily Mail, Yahoo y Eurosport figuran entre los medios que dieron por buena la información sin tan siquiera haberla contrastado.

Se puede leer en elmundo.es


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